El riesgo de cáncer de pulmón para los no fumadores

Escrito por Stacy Simon. Traducción por ContextGlobal, Inc. y editado por Rafael Delfín.
traffic jam on city streets with exhaust fumes coming from cars


Alrededor del 20% de las personas que mueren por cáncer de pulmón en los Estados Unidos cada año nunca han fumado o consumido tabaco de alguna otra forma. Esto se traduce a aproximadamente 30,000 personas en este país en 2018. De hecho, si el cáncer de pulmón en los no fumadores tuviera su propia categoría por separado, este clasificaría entre los 10 principales cánceres fatales en los Estados Unidos.

Aún es cierto que mantenerse libres del tabaco es lo más importante que cualquiera de nosotros puede hacer para reducir el riesgo de llegar a tener cáncer de pulmón. No obstante, también hay otros factores de riesgo.  Los investigadores han avanzado considerablemente durante la última década respecto del entendimiento de lo que causa cáncer de pulmón en las personas que nunca han fumado.

  • Gas radón. La causa principal del cáncer de pulmón en los no fumadores es la exposición al gas radón, según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, siglas en inglés). Este representa aproximadamente 21,000 muertes de cáncer de pulmón cada año. Alrededor de 2,900 de estas muertes ocurren en personas que nunca fumaron. El radón normalmente se encuentra al aire libre en cantidades no perjudiciales, pero a veces se concentra en casas construidas sobre suelos que tienen depósitos naturales de uranio. Algunos estudios han encontrado que el riesgo de cáncer de pulmón es más alto en las personas que han vivido durante muchos años en una casa contaminada con gas radón. Debido a que el gas radón no se puede ver ni oler, la única manera de saber si presenta un problema en su casa es hacer una prueba para detectarlo. El manual informativo sobre el radón (Citizen’s Guide to Radon) de la EPA, explica cómo hacer pruebas de detección de radón en su casa (información disponible en inglés) de manera fácil y económica, así como también qué hacer si sus niveles son demasiado altos.
  • Humo pasivo o de segunda mano. Cada año, aproximadamente 7,000 adultos mueren de cáncer de pulmón como resultado de respirar el humo de tabaco ambiental (de segunda mano). Las leyes que prohíben el consumo de tabaco en lugares públicos han ayudado a reducir este peligro. La Red de Acción Contra El CáncerSM de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (ACS CAN), la organización afiliada de defensa sin afiliación política y sin fines de lucro, de la Sociedad Americana Contra El Cáncer, está trabajando para ampliar y fortalecer estas leyes a fin de brindar mayor protección tanto a fumadores como a no fumadores contra los peligros del humo de tabaco ambiental.
  • Agentes cancerígenos en el trabajo. Para algunas personas, el lugar de trabajo es una fuente de exposición a agentes cancerígenos como el asbesto y las emisiones de diésel. La exposición laboral a materiales cancerígenos de esta índole ha disminuido, ya que el gobierno y la industria han tomado medidas para ayudar a proteger a los trabajadores. Sin embargo, si usted trabaja en torno a estos agentes causantes de cáncer, debe tener el cuidado de limitar su exposición siempre que sea posible.
  • Contaminación ambiental. Desde hace tiempo se sabe que tanto la contaminación del aire interior como exterior contribuyen al cáncer de pulmón. La Organización Mundial de la Salud clasifica a la contaminación del aire exterior como un agente cancerígeno (carcinógeno). Sin embargo, se cree que el riesgo de cáncer de pulmón asociado con la contaminación ambiental es más bajo en los EE. UU. que en muchos otros países debido a políticas que han ayudado a reducir los niveles de exposición.
  • Mutaciones génicas. Los investigadores están aprendiendo cada vez más sobre las cosas que provocan el cáncer en las células y cómo las células del cáncer de pulmón se diferencian entre las personas que nunca han fumado y los fumadores. Entender cómo los cambios genéticos hacen que las células del cáncer de pulmón crezcan, ayudó a que los investigadores desarrollen terapias dirigidas que consisten en el uso de medicamentos destinados a tratar estas mutaciones de forma específica.

Cambios en el estilo de vida para reducir el riesgo

Los no fumadores ya han eliminado su factor de riesgo más grande para el cáncer de pulmón. Sin embargo, los no fumadores pueden hacer algunos cambios en el estilo de vida para ayudar a reducir aún más su riesgo.

Hacer una prueba de detección de radón en su casa, evitar el humo de tabaco ambiental y limitar la exposición en el trabajo pueden ayudar a evitar las causas principales de cáncer de pulmón en los no fumadores.

Una alimentación saludable con muchas frutas y verduras también puede ayudar a reducir su riesgo de cáncer de pulmón. Algunas evidencias indican que una dieta con alto contenido de frutas y verduras puede ayudar a brindar protección contra el cáncer de pulmón tanto entre los fumadores como entre los no fumadores. Sin embargo cualquier efecto positivo de las frutas y verduras sobre el riesgo de cáncer de pulmón sería mucho menor que el aumento en el riesgo debido al consumo de tabaco.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Nuestro equipo está compuesto de médicos y enfermeras con postgrados y amplios conocimientos sobre el cáncer, al igual que de periodistas, editores y traductores con amplia experiencia en contenidos médicos.